De la visita del 13 al 16 de febrero de 2025 Por Juan García García
La presencia de los Caballeros Templarios en Portugal se inicia en el año 1128 y termina con la disolución de la Orden del Temple en 1312.
Los Caballeros Templarios desempeñaron un papel crucial durante el proceso de la Reconquista Cristiana en Portugal luchando con las fuerzas lusas para atacar y conquistar el territorio a los musulmanes.
La Orden del Temple fue una institución muy importante, y una de las principales aliadas con la Corona Portuguesa en las guerras.
Una de las primeras propiedades donadas a la Orden del Temple fue una casa y una iglesia en Fonte de Arcada en el año 1126.
El 19 de marzo de 1128, la condesa Teresa, madre del rey Alfonso I Enriques donó a la Orden el territorio de Soure, así como las tierras de Coimbra y Leiria, donde los Templarios fundaron castillos y fortalezas.
En el Castillo de Soure establecieron el primer cuartel general, La donación de esta propiedad a los templarios se firmó en Braga, con la presencia de Raymond Bernard, Caballero Templario que recluto Hugo de Payns durante su viaje por Europa.
Con el avance de la Reconquista en la Península Ibérica, la ciudad portuguesa de Tomar, se convirtió en sede de los Templarios en Portugal desde 1162 hasta la extinción de la Orden.
En 1160 Gualdim Pais, IV maestre de la Orden del Temple en Portugal, fundo el Castillo Templario, dio fueros a la ciudad de Tomar, mandó construir el castillo de Almourol sobre las ruinas de otra fortaleza romana, la torre de pentagonal de Dornes, y la Iglesia de Santa María dos Olivais en Tomar.
Convento de Cristo y Fortaleza Castillo en Tomar
El maestre Gualdim País, nació en 1118 en la región de Braga, fue escudero del primer rey de Portugal, Alfonso Enriques el conquistador, con quien lucho frente a los musulmanes para recuperar la cristiandad y difundir la fe en Occidente, fue investido caballero por el monarca en el campo de la Batalla de Ourique en 1139.
Luego partió hacia Palestina y como Caballero Templario permaneció cinco años. En 1157 regresa y fue nombrado Maestre de la Orden del Temple en Portugal, cargo que ejerció durante 40 años. En 1195 falleció en Tomar y su cuerpo reposa en el panteón de los maestres del temple en la Iglesia de Santa María dos Olivais.
Gualdim País, hizo construir un templo en honor a Dios, que evoca a la Iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén y al Templo de Salomón, recreando la imagen de la resurrección, llamado Charola, siendo la Capilla de oratorio privado de los Caballeros Templarios con la tipología común de las Iglesias bizantinas. Una Iglesia dentro de otra, sería también el lugar de entronización de Caballeros Templarios.
Charola
Su entrada daba a Oriente para que se entrase con el corazón en Tierra Santa, en Jerusalén. Se realizó con un deseo, el de ser el Templo de Dios en Occidente.
El Castillo Templario dio paso al Convento de Cristo con numerosas obras de mejoras y detalles: La famosa Ventana Capitular, o el retablo de la muerte de San Bernardo de Claraval.
El convento de Cristo y el castillo templario adquirieron un papel fundamental en los descubrimientos portugueses, siendo hoy uno de los monumentos más relevantes del patrimonio portugués, e internacional, declarado por la UNESCO en 1983 “Patrimonio de la Humanidad”.
El castillo de Almourol.
Para proteger de forma estratégica la línea defensiva del valle del Tajo, en 1171 el maestre Gualdim País, mandó construir el castillo de Almourol, en Vila Nova da Barquinha ubicado en una pequeña isla a los pies del rio Tajo en un entorno natural de gran belleza y un ambiente místico y romántico, aquí cada piedra parece que habla.
Tuvo su importancia como puesto de control de las mercancías que cruzaban el mayor río de la Península Ibérica.
Clasificado como Monumento Nacional en 1910, custodiado por militares, es uno de los más visitados de la región, que cuenta con 10 torreones semicirculares superando la altura del muro poligonal irregular que forma el castillo, su acceso es cruzando el río Tajo en una barca turística con capacidad para 12 personas.
Muchas fueron las innovadoras técnicas de la arquitectura militar originarias de Oriente que se introdujeron en la península ibérica, tales como las torres del homenaje, los torreones, los alambores y los hurdicios, estructuras de madera que coronaban las torres.
Santa María dos Olivais.
Sobre las ruinas del monasterio Benedictino de la primitiva iglesia de Santa María, en 1160, Gualdim Pais mandó construir la Iglesia de Santa María dos Olivais, con vistas al Castillo Templario de Tomar en el lado opuesto al convento. Su vinculación con la Orden del Temple es muy fuerte, siendo elegida para albergar la tumba del Gran Maestre y futuro panteón de maestros Templarios. De estilo gótico, posteriormente se añadieron otros rasgos de los estilos manuelinos, manieristas y gótico mendigante.
En el exterior se encuentra la torre vigía adaptada como campanario desde donde se divisa a lo alto el Convento de Cristo
Iglesia de Santa María Dos Olivais Lápida Panteón dos maestres
Monasterio de Santa María de Alcobaça
En la confluencia de los ríos Alcoa y Baça, en un estrecho valle entre Coimbra y Lisboa, se encuentra el monasterio medieval más importante de Portugal y el que mejor se ha conservado a pesar de los distintos cambios realizados a lo largo de su historia, Declarado en 1989 “Patrimonio Mundial de la Humanidad” por la UNESCO.
Fundado en 1153, pocos meses antes de la muerte de san Bernardo de Claraval por el rey Alfonso Enriques (1139-1185) para cumplir un voto que había realizado a san Bernardo tras conquistar Santarém a los almohades en el año 1147. Realizando la donación a la Orden del Cister que en aquellos tiempos vivía su máximo apogeo en toda Europa Occidental, como filial de Claraval en una época en la que la figura de San Bernardo goza de gran predicamento en toda la cristiandad.
La abadía comienza a edificarse en 1178. En 1195 Alcobaça sería invadida por los musulmanes, asesinando a toda la comunidad. En 1206 bajo el mandato del abad Fernando Menéndez, se produce el regreso de los monjes y el inicio de la reconstrucción de la abadía debido a que algunas aceifas andalusíes destruyeron las primeras construcciones monásticas.
Por las donaciones y privilegios recibidas, el monasterio no tarda en convertirse en el más poderoso de Portugal, poseía numerosas granjas, donde se explotaban olivos y viñas. También ejerce una gran influencia intelectual, creando un colegio en Lisboa y participa en el funcionamiento de la universidad de Coimbra. Forma parte del Consejo Real, teniendo presencia en las cortes, e interviniendo en la fundación de las órdenes de Avís y de Cristo .
Tras la construcción, los reyes de Portugal del siglo XII y XIII, convirtieron Alcobaça en el monasterio cisterciense más rico y poderoso de Portugal. La vida monástica se desarrolló sin interrupción desde el siglo XIII hasta 1834, año en el que los monjes fueron exclaustrados, de acuerdo con el decreto de disolución de las órdenes religiosas, firmado por la reina liberal María II.
Su ubicación cumplía todos los requisitos del Císter para fundar un monasterio: agua potable abundante y permanente para el uso doméstico y el riego agrícola, lugar apartado de las rutas de comunicación y de ciudades para practicar la “fuga mundi”, tierras cultivables en el entorno para autoabastecerse y canteras de piedra para la construcción del conjunto.
Su fachada fue modificada en los siglos XVII y XVIII (en barroco, acabada en 1725) salvo el pórtico principal y el rosetón, que conservaron su diseño original. La portada tiene siete arquivoltas. A los lados, en hornacinas, San Benito y San Bernardo. Arriba, las cuatro virtudes cardinales.
San Bernardo de Claraval.
Monje cisterciense conocido entre otros por su papel en la reforma monástica y su influencia espiritual y política en Europa. A lo largo de su vida fundó 68 monasterios por Europa. Los inicios fueron lentos pero a partir de 1130, se fundan las primeras abadías en Alemania, Inglaterra y España (Monasterio de Moreruela, Zamora 1132).
Doctor de la Iglesia Católica y uno de los grandes santos muy respetado.
Un místico espiritualmente, se le considera uno de los fundadores de la mística medieval. Sus enseñanzas tuvieron gran impacto en la sociedad medieval
Tuvo una gran influencia y desarrollo de la devoción a la Virgen María.
Promovió la Orden del Cister, y fue Inspirador y organizador de las ordenes militares, creadas para acoger y defender a los peregrinos que se dirigían a Tierra Santa y para combatir el islam. Apasionado predicador de la segunda Cruzada contra los musulmanes. Su apoyo a la causa de la Reconquista contribuyó a fortalecer la moral y la fe de los cristianos en la lucha contra los musulmanes.
Mitos y secretos de los Caballeros del Temple en Portugal.
Ante la incertidumbre de algunos hechos históricos, se lleva a fantasear y a buscar explicaciones a fenómenos que van más allá de lo normal, aunque no todo es fantasía. Sobre unos túneles que habría en tiempos, entre la Iglesia de Santa María dos Olivais y el Convento de Cristo, se cree que se comunicaban ambos edificios, pero nunca se encontró evidencia de ello.
“También se dice que el Santo Grial se puede encontrar en el medio Tajo”.
Hoy no sabemos exactamente que era el Santo Grial. Si era una reliquia, La Sábana Santa, o incluso el Cáliz de la Última Cena.
Se cree que estuvo bajo la custodia de los Caballeros Templarios y que habría sido transportado a esta región tras el sitio de San Juan de Acre, gran batalla en Oriente Medio y último bastión templario de la región.
Para su protección habría sido llevado a Portugal, incluso podría haber estado guardado en el Castillo de Almourol, pero nunca se encontró evidencia concreta, por lo que podrá ser un fruto para la buena imaginación de las personas aventureras.
“Non nobis Domine, non nobis, sed Nomini Tuo da Gloriam!”
Tras la Extinción de la Orden de los Caballeros Templarios.
La extinción de la Orden del temple se llevó a cabo en 1312 por deliberación del concilio de Vienne, que fue convocado por el Papa Clemente V, a través de la bula Vox in excelso.
En el proceso, no se había probado la acusación de herejía, y sin embargo la Orden debía ser remodelada o suprimida por el bien de la iglesia, pasando sus bienes a la orden de los Caballeros Hospitalarios, a las monarquías, y a grupos feudales.
En Portugal el rey Dom Dinis, no siguió esta pauta y adjuntó de forma provisional los bienes de los templarios bajo la custodia de la Corona. Entre tanto inició con la Santa Sede negociaciones para crear una nueva orden religiosa militar.
Las huellas de los templarios en Portugal, y la posterior Orden de Cristo, continúa latente en el conocido como pentágono defensivo en el corazón del país con tres castillos y dos monasterios que gozaron de un papel fundamental en la historia lusa.
En marzo del 1319, se instituyó la Orden Militar de Nuestro Señor Jesucristo por la bula Ad ea ex quibus, dada por el Papa Juan XXII en Aviñón, heredera de todas sus riquezas espirituales y materiales, conservando su espíritu de Cruzada y sirviendo durante los Descubrimientos. Su primera sede estuvo en la Iglesia de Santa María do Castelo, en Castro Marim. Tomó como Regla la de San Benito y las Constituciones de Calatrava. Entre los votos que tenían que jurar estos caballeros, estaba el de la obediencia al Rey, algo totalmente desconocido para la Orden del temple.
En 1357, la sede de la Orden de Cristo se instaló en el antiguo cuartel templario, el Castillo de Tomar, sede de los Templarios donde permanece permanentemente.
La cruz de estos caballeros es diferente a la cruz patada de los templarios, navegando por los mares del mundo en época de los descubrimientos. Magallanes, Vasco de Gama, Colón y muchos otros portaron en sus naves un emblema que aún hoy día se ve repetido no sólo en distintas instituciones portuguesas sino en castillos, palacios, monasterios y otros lugares históricos donde su huella permanece en el recuerdo de una institución que mantuvo como pudo el gen de caballero templario.
En 1551, el título de Gran Maestre se unió a la corona con el de Rey de Portugal por el poder y la riqueza acumulados por la orden, que podría convertirse en un posible peligro para el Estado.
En 1834, es una de las órdenes religiosas que desaparece, pero D. María II, decide mantener la Orden de Cristo como Honorífica.
En 1917 la Orden se refunda como Orden Militar de Cristo, que preside el presidente de la República. Tiene por objeto distinguir “servicios relevantes prestados por nacionales o extranjeros al país o a la humanidad, tanto militares como civiles